La Presión Social

La Presión Social

La sociedad, siempre ha tenido un peso importante en la conducta individual de las personas, por eso somos individuos sociales, ya que en gran medida dependemos de ella.

Actualmente, en la etapa de la “nueva normalidad”, que nos encontramos, después del confinamiento establecido por el covid-19.

La Mascarilla Colectiva

Estamos viendo como hay ciertas normas o condiciones que se han hecho obligatorias. Como lo es el hecho de llevar mascarillas, tal y como dicen las autoridades, siempre que no se pueda respetar una cierta distancia de seguridad o en espacios cerrados( por ahora).

Pues bien, en las recientes semanas, estamos viendo, como parte de la sociedad, está señalando directa o indirectamente( con miradas o palabras) a quienes no cumplen esta norma, de llevar siempre la mascarilla.

Este aspecto es muy interesante, por varios motivos. Principalmente, porque podemos discrepar, si esta presión social, en lo que se refiere a la imposición de las mascarillas, es un aspecto, ¿positivo o negativo?

Por un lado, podemos pensar, que el hecho de que gran parte de la sociedad, este al “tanto”, de cuando otra parte de la sociedad está “incumpliendo” unas normas, que estas, a su vez, pueden provocar consecuencias negativas, para el conjunto de la población, es un elemento “bueno”.

Es decir, que, si entre todos, procuramos que, toda la población, lleve la mascarilla en todo momento. Sobre todo, porque es lo que actualmente ordena la ley, no porque sea del todo lógico en ciertos momentos o circunstancias y si no, se le recrimine, para mucha gente, es un acto social, bueno y colectivo.

Sentimiento de culpa

Pero, por otro lado, si lo analizamos con una perspectiva sociológica, podemos ver, que esta presión social de algunas personas, “únicamente” porque es una norma, puede llegar a ser muy peligroso.

Me explico con un ejemplo: Yo, vivo en un pueblo/ ciudad de casi 40 mil habitantes, en el que difícilmente, excepto en la calle principal, es muy difícil, ver una aglomeración de gente importante. Pues bien, últimamente, paseando por las calles, en las que siempre se puede mantener más de 2 metros de distancia con otras personas y probablmente más de 10 o 15 sin ningún problema.

Casi todas las personas con las que me cruzo, llevan la mascarilla. Y me pregunto ¿Por qué, si no hay nadie por la calle y las distancias se mantienen de forma más que suficiente?

Una población » Acritica»

Probablemente, esta parte de la población, lleve siempre la mascarilla, aunque sea innecesario al 100% ya que el virus no está en el aire, aspecto que creo que más de uno se piensa. Si no que se transmite entre las personas siempre y cuando estén en contacto a menos de dos metros y durante unos minutos con alguien que este contagiado.

Por tanto, no tiene ningún sentido llevar la mascarilla en estos casos, a no ser, que la presión que está haciendo parte de la sociedad sumado a que actualmente esto, es lo que ordena la ley (aunque concreta que cuando no se pueda mantener distancia), provoca que muchísima gente lo haga en todo momento sin tener lógica ninguna.

Y encima este sinsentido, lo intenta “obligar” a la parte de la sociedad que no lo cumple.

Esta presión social, para el estado, es “un chollo”. Ya que algo que está imponiendo, que por otra parte esta claro que es lógico llevar mascarillas en espacios cerrados, como farmacias, supermercados, hospitales etc., ya que ahí la distancia no se puede mantener. Parte de la población está ayudando a imponer y dará facilidad a que se impongan más normas en un futuro próximo.

Y tenemos que pensar siempre y ser lo más críticos posibles con cualquier imposición, sea por el motivo que sea.

Y da la sensación que muchas personas, no piensan, ni son críticas con lo que el estado les impone. Sino que como el estado lo impone, únicamente, pues se hace, sin ver que hay cosas que no tienen sentido alguno. Y esto es muy muy peligroso para la sociedad.

No nos lo podemos permitir

Incluso más o igual, que el poder evitar que alguien contagiado lleve una mascarilla. Por qué a las restricciones que dicta el estado, mediando a los policías normalmente. En mi opinión,  siempre hay que obedecerlas en lo mínimo e imprescindible.

Es decir, las leyes existen y son necesarias, pero siempre siendo lo más críticos posibles con ellas y no haciendo todo lo contrario. Nunca hay que obedecer porque lo dice la ley únicamente, sino hay que verle el sentido a dicha norma y menos aún imponer una restricción social si es algo ilógico.

Porque esto nos llevaría a una sociedad totalmente lineal y “abducida” por el estado, una sociedad nada crítica y al que le parece bien cualquier tipo de restricción y eso, aunque soy consciente que la situación es difícil, hay que evitarlo a toda costa.

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